El Common Procurement Vocabulary (CPV) es el vocabulario europeo que clasifica todos los contratos públicos. Cada licitación lleva un código CPV principal de 8 dígitos y, opcionalmente, varios secundarios. Si configuras mal tus CPV, no verás las oportunidades correctas.
Cómo elegir los CPV de tu empresa
- Identifica los servicios o productos que vendes con descripciones cortas.
- Busca cada uno en simap.ted.europa.eu/cpv para encontrar el código exacto.
- Empieza por la familia (4 dígitos) y baja hasta el código de 8.
- Selecciona entre 5 y 15 CPV: menos te limita, más te satura de ruido.
CPV con buena relación volumen/competencia
- •Servicios de limpieza de edificios (909100xx) — volumen alto, márgenes ajustados.
- •Servicios de mantenimiento (505000xx) — recurrencia y bajo riesgo.
- •Servicios de consultoría TIC (722000xx) — mucha oferta, márgenes altos.
- •Suministros de material de oficina (301920xx) — barrera de entrada baja.
- •Servicios de formación (805000xx) — fácil para autónomos cualificados.
- •Obras menores de reforma (450000xx) — accesible para constructoras pequeñas.
Empieza con 5-7 CPV bien elegidos y ajusta cada 3 meses según las oportunidades que te aparezcan.